45 familias Wayúu participan en investigación social

La investigación fue ganadora de la sexta versión del Premio Jorge Bernal a la investigación social

Con el propósito de buscar estrategias comunitarias que permitan aportar a la disminución o eliminación de los efectos de la desnutrición infantil en el resguardo indígena Manaure, La Guajira, la investigadora Marcela López, avanza en la ejecución de las cuatro propuestas presentadas por la comunidad.     

El trabajo se está desarrollando desde el año 2015 con las comunidades Wayúu, Taiguaicat, Pañarrer y Limunaka del Resguardo Manaure, como una investigación participativa basada en la comunidad. El resguardo está conformado por 45 familias para un total de 164 habitantes.

 En la primera fase se identificaron cuatro grupos de soluciones denominados como microproyectos comunitarios:

1. Infraestructura: fortalecer las instalaciones de la comunidad y mejorar los servicios básicos de la comunidad. Para ello se propone: sistemas de riego, profundización del pozo, implementación de huertas comunitarias, purificación y potabilización del agua.

2. Educación nutricional: brindar herramientas a la comunidad para el óptimo aprovechamiento de alimentos con alto valor nutricional y bajo costo económico.

3. Fortalecimiento comunitario: involucrar a la comunidad como parte activa de la solución, en la que pueda aprender y aportar en la generación de alternativas y estrategias comunitarias a partir de sus conocimientos, saberes, habilidades y capacidad instalada en el territorio.

 4. Rescate de las prácticas ancestrales: recuperar la soberanía alimentaria a través del trueque, el pastoreo, la siembra, las artesanías u otros procesos productivos.

 Avances

 

 1. Infraestructura

 No sólo para la investigación sino para las comunidades el agua es el eje transversal, se han realizado articulaciones con instituciones como C- Innova, que es más un trabajo voluntario, ellos quieren trabajar el tema de cómo generar técnicas de innovación social en la comunidad. Este proceso ha sido complicado porque los investigadores no se esperaban que la calidad del agua de las comunidades fuese tan baja, al principio pensaban que con la implantación de paneles solares y con todo lo relacionado con el cloro, se podría potabilizar el agua, pero esta implementación, con los resultados de la calidad del agua no es posible.

En el momento están en la búsqueda de otros expertos en agua que les puedan ayudar a materializar soluciones a bajo costo y que sean construidas con la comunidad que es fin último.

 “Estamos formulando todas esas articulaciones para identificar cual es la mejor estrategia para la potabilización del agua de la comunidad”, dice Marcela.  

 

2. Educación nutricional

En este microproyecto hay una intención fuerte de poder crear un proceso de educación intercultural con la comunidad, para hacer un diagnóstico de cómo están los niños y cómo están las madres gestantes de la comunidad.

Para este propósito se realizó la primera visita de un equipo médico acompañado de una nutricionista.

En este primer acercamiento se encontró: “con que hay niños en condiciones de desnutrición, algunos con desnutrición crónica que sabemos que es un poco más complicado intervenir en ellos porque ya están avanzados, y otros tienen una desnutrición aguda, que está recién comenzando y ahí se pueden realizar acciones para mejorar sus condiciones”, reporta Marcela.

Con la nutricionista se pudo avanzar en un diagnóstico, en el que se identificó las prácticas alimentarias de la comunidad y cómo se pueden generar algunos procesos de educación intercultural para mejorar ciertas condiciones y ciertas prácticas. Se encontró y se evidenció que por la disponibilidad de alimentos que pueden ser más fáciles para ellos las occidentales (carbohidratos, proteínas y demás), es posible generar algunas recetas de alto nivel nutricional con los elementos que tienen a su disposición en su canasta básica, que pueda impactar a los niños y a la comunidad en general.

Con el diagnóstico, en una próxima visita de la nutricionista se planea generar procesos de educación, para que en compañía de toda la comunidad se hagan preparaciones de recetas con alto valor nutricional y a bajo costo para ellos.

 

Conclusiones del diagnóstico

En los menores de 5 años de edad los indicadores antropométricos más críticos son talla baja para la edad en las niñas y riesgo de desnutrición global tanto en los niños como en las niñas.

En los niños, niñas y adolescentes entre 5 y 17 años de edad los indicadores antropométricos más críticos son la talla baja para la edad en las mujeres especialmente, el riesgo de delgadez en los niños entre 5 y 10 años de edad.

En los adultos entre 18 y 64 años de edad los indicadores antropométricos más críticos son sobrepeso en mujeres y la obesidad en hombres.

 

3. Fortalecimiento Comunitario

 Carmen Frías Epinayú, que es una de las coinvestigadoras comunitaria,  decidió desarrollar su trabajo de grado del pregrado “Administración en Salud con énfasis en Gestión Sanitaria y Ambiental” vinculado a este microproyecto; el objetivo es, primero hacer un diagnóstico de cuales son la habilidades de liderazgo y gestión que existen dentro de la comunidad, para con éste poder buscar qué estrategias  y alternativas se pueden generar para fortalecer todas esas habilidades como: gestionar proyectos por iniciativa de la comunidad, construir una estructura organizativa de liderazgo y comunitario un poco más fuerte, poder gestionar soluciones y otras alternativas por medio del Sistema de Regalías, buscar alianzas con la Organización Nacional Indígena de Colombia la ONIC, o con otras instancias internacionales que puedan fortalecer estos procesos y ayudar no solo para la problemática de la desnutrición, sino también para problemáticas internas que tiene la comunidad.

 “Además, porque se parte de la base que lo que nosotros queremos con este proyecto es de verdad dejar capacidad instalada, no solo el asistencialismo o lo que nosotros podamos desarrollar durante el proceso del proyecto, sino que también ellos puedan quedar empoderados de toda su situación y se puedan seguir fortaleciendo todos esos procesos investigativos y de acción”.

Carmen está encargada de este microproyecto, ha tenido avances relacionados con la consulta previa libre e informada con las comunidades, y en contarles que es lo que desea hacer.  Planean viajar este mismo año en el mes de octubre para que ella pueda hacer toda la recolección de la información necesaria.

  

4. Rescate de las prácticas ancestrales

Lo que plantea la comunidad es una organización cooperativa para poder tener una cadena mucho más estructurada y juiciosa de sus ventas de artesanías, para así, evitar procesos de explotación y de sobre oferta. Para esta actividad, la Fundación Confiar ha dispuesto orientación y asesoría, para aportar a que la comunidad pueda ver materializado el microproyecto en este punto.

Otra de las alternativas son las huertas comunitarias para que se puedan jalonar procesos de trueque, de pastoreo y de siembra, pero aquí entra a jugar un papel importante el asunto del agua, para poder desarrollar procesos de siembra eficientes y que le generen frutos a la comunidad, se requiere tener por lo menos agua apta para la siembra.

 “Aquí vamos más a paso lento porque sí necesitamos tener algunos otros aspectos clarificados para poder avanzar” concluye Marcela.

 

Título del proyecto: “Perspectivas y estrategias comunitarias relacionadas con la desnutrición infantil en tres comunidades del resguardo indígena Manaure, La Guajira: Un análisis desde la determinación social de la salud”.

 

Reconocimientos: Marcela López recibió la mención Summa Cum Laude por el proyecto de grado “Perspectivas y estrategias comunitarias” en su ceremonia de grado, en la que obtuvo el título de Magíster en Salud Pública, de la Universidad de Antioquia.

 

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